Soy Cristiano... La aventura del encuentro con Jesucristo
¡Soy cristiano! ¡Somos cristianos!
La aventura del encuentro con Jesucristo
| Retiro Pastoral Juvenil Parroquial de Grecia "Ekklesia" |
Soy Cristiano, ¡Sí! De los que estamos dispersos por el mundo entero y convencidos de que el acontecimiento redentor de su muerte y resurrección trasciende el tiempo y el espacio. Su manifestación y vida en esta Tierra, aunque data de dos mil años, sigue atrayendo y apasionando las vidas de miles y miles de seres humanos que le han conocido alrededor del mundo y en el transcurrir de dos milenos.
¡Soy
Cristiano! De los que nos vemos seducidos por el hombre de Nazaret, de padre
justo y obediente, y madre sencilla y sierva de su Señor, que supo hacer la
voluntad de Dios Padre hasta las últimas consecuencias del amor hacia todo el
género humano.
¡Soy
Cristiano! De los que creemos que Dios es Amor, y que el amor se hizo carne en
Jesucristo, y desde esa fuente somos llamados e invitados por el encuentro con
la persona de Jesús a amar incluso a nuestros enemigos, al prójimo y a nosotros
mismos.
¡Soy
Cristiano! De esos que nos reunimos en torno a la mesa cada domingo para celebrar la
pascua, de la cual somos partícipes los que le aceptamos en nuestra vida.
¡Soy Cristiano! De los que presenciamos cada día el milagro de que aún en medio de la división de iglesias por interpretaciones bíblicas y teológicas o por asuntos históricos, cada domingo nos reunimos desde los diversos lugares de encuentro de comunidad, para celebrar el día del Señor, el día en que Cristo ha vencido la muerte. Somos millones de seres humanos los que en un solo sentir, proclamamos a Cristo, como el único camino para llegar al Padre, el único nombre dado a los hombres en el que hay salvación y le aclamamos como Señor y Salvador de nuestra existencia.
¡Soy Cristiano! De los que vemos el templo o la iglesia como el hospital donde encuentro alivio a mis dolencias y descanso ante los agobios de la vida y no como un estrado en el que me gozo de mi fortaleza o presumo de mis buenas obras, al contrario, soy de los que vivimos por la fuerza de Cristo y su Misericordia.
¡Soy Cristiano! De esos a los que muchos acusan de anticuados, retrógrados y mentes cerradas, por defender y proteger la vida desde el momento de su concepción y hasta la muerte natural, por defender el matrimonio y la familia según el plan y la naturaleza humana entre un hombre y una mujer. Soy de los que pedimos que se respete la vida del niño o niña por nacer, y que se haga valer su derecho más fundamental, el de poder ver la luz de la vida.
¡Soy cristiano! De los que dice #NiUnaMenos, ni de las que han nacido ni de las que están por nacer, pero también digo #NiUnoMenos, y al final de cuentas mi deseo es #NadieMenos.
¡Soy Cristiano! De los que nos reunimos en la Iglesia para celebrar, vivir y profesar la fe en un Dios vivo, en un Dios que amó al mundo hasta el extremo, y aunque mal pagado por el género humano, sigue adelante su designio de salvación universal para todo hombre y toda mujer que le reciba en el corazón.
¡Soy Cristiano! Criticado por muchos de mis hermanos humanos por reunirme en un lugar de oración, tachado muchas veces de hipócrita o de "santulón", de falso o de necio, lo que no saben es que cada mañana me levanto consciente de mi fragilidad, pero convencido de que la gracia de Dios sobreabunda mi pecado, y que su misericordia es mucho más grande que mi miseria.
¡Soy Cristiano! De los que creemos en el poder y la eficacia del evangelio de Jesús, de los que creemos en la resurrección por la evidencia evangélica, por el monumento de la tumba vacía, y por el testimonio de miles y miles de mártires cristianos que entregan libremente su vida por ser testigos de Cristo.
¡Soy
Cristiano! De los infiltrados que vivimos en el mundo, sin ser del mundo, de
los que tratamos de ser luz del mundo y sal de la Tierra; de los que nos esforzamos por caminar en el camino angosto, aunque a veces intentamos entrar por
la puerta ancha; somos de los que tomamos la cruz cada día y le seguimos a Él; de los
que pedimos al Padre nuestra parte de la herencia y la malgastamos hasta comer con
los cerdos, pero después volvemos a su casa, somos de los que necesitamos
ir constantemente al pozo del cual mana agua de vida eterna; de los que tenemos
a Jesús como el Buen pastor que nos guía; de los que seguimos a Cristo camino,
verdad y vida.
¡Soy
Cristiano! De los que amamos y respetamos a cada persona, cultura, religión,
ideología, porque somos conscientes de que cada ser humano ha sido creado y
amado por Dios sin distinguir clasificaciones hechas por nosotros mismos.
¡Soy
Cristiano! de los que adoramos a Dios en espíritu y en verdad, aunque en
algunas ocasiones nos desviamos por caminos en los que ponemos en el lugar de
Dios a otras circunstancias, personas o situaciones.
¡Soy
Cristiano! De los que el mundo pide respeto para con otros grupos e ideologías,
pero que somos irrespetados al pretender mantenernos silenciados en temas
políticos, económicos, sociales y científicos.
¡Soy Cristiano! De los que como tu amigo y amiga, vivimos y celebramos la pascua, pero que nos sentimos comprometidos en dar respuesta a la salvación que nos ha sido dada gratuitamente, dando testimonio de la resurrección ante todos los que nos rodean.
¡Soy cristiano! Cristo murió por mí, pero también por ti y por el mundo entero, y por cada ser humano que ha pasado por esta tierra, y esa es mi más grande alegría, me he dejado encontrar por Él, y mi vida solo tiene sentido en Él.
¡Soy cristiano! Somos el pueblo de la cruz, el pueblo que lleva en sí los sufrimientos de la pasión, estamos en centros comerciales, plazas, estadios, en todos los ámbitos de la vida social estamos inmersos los cristianos, a veces fundidos en el ambiente, otras veces, siendo luz, pero nunca sin caminar de la mano de Jesús.
¡Soy cristiano! Y puedo decir que es la más grande y apasionante aventura que he podido vivir, en medio de una sociedad que camina muchas veces al revés, que ha perdido el amor por lo sagrado, por la creación y por el hermano, esta aventura no se deteriora, más bien se torna más atractiva, más retadora, más apasionante.
¡Soy
Cristiano! No por tradición, no por conformismo, no por costumbre ni mucho
menos por ignorancia. Soy Cristiano, por una profunda convicción, de que Jesús,
mi más grande amor, ha tomado para siempre todo mi corazón.
¿Se podría opacar la vivencia cristiana en los tiempos actuales?
¿Sigue siendo Jesucristo, una opción de vida, en medio de la gran cantidad de ofertas espirituales e ideológicas?



Hola Juan Carlos. Hoy muy temprano he recibido su mensaje el mensaje de Jesús de Nazaret y me siento afortunado. Es un documento muy rico por tener la parte propia del evangelio Jesús vivo y la parte humana un seguidor de Jesús cueste lo que cueste Lo felicito por querer poner sus dones al servicio de la iglesia. Ninguna lámpara se enciende para meterla debajo de la cama. Así usted vive el evangelio y lo pone en la parte más alta para que a muchas personas nos alumbre nos dé vida y deseos de vivir. Siga adelante su energía y fe te hacen diferente. Gracias por compartirnos su obra misionera. Adelante. Cristo cuenta con Tigo. (Y yo con su Gracia) feliz día Bendiciones querido amigo.
ResponderEliminarGRACIAS Juan Carlos por este Blog me identificado con mucha cosas que dices ahí, sigue adelante con este proyecto de evangelización y que todo sea honra y gloria para Dios, las preguntas con las que terminas tu Blog son muy interesantes, si es cierto que estamos viviendo una crisis mundial y que cada vez más personas nos ven como bichos raros, pero también creo en estas palabras " Cielo y tierra pasará más tú palabra no pasará" Ánimo Hermano, y Felicidades con tu nuevo proyecto de evangelización...Bendiciones!
ResponderEliminarSaludos Juanca
ResponderEliminarCreo que todo lo que ha sido escrito, bien puede resumirse con la frase inicial, ha sido algo del corazón. Pero al mismo tiempo nos ha hecho reflexionar sobre el camino; donde estamos y hasta dónde queramos llegar
Esperamos que este medio siga siendo un canal para conversar de corazón a corazón
Andrea y Eduardo